La cueva de Kibbutz Tzuba y Juan Bautista
En el invierno de 1999, el arqueólogo británico Shimon Gibson que realiza excavaciones en Israel halló una gruta en una zona rural al oeste de Jerusalén. Durante seis años de excavaciones los resultados han sido sorprendentes: el descubrimiento de uno de los depósitos acuiferos más importantes de la edad de Hierro y un lugar en época herodiana donde se realizaban rituales de purificación con el agua. Para Gibson aquellos rituales forjaron una tradición ligada a esta cueva que está relacionada con Juan el Bautista.

Nuestro protagonista es Shimon Gibson, un arqueólogo de Israel que comenzó excavando con Magen Broshi en el Monte Zión y estudiando los alrededores de Nahal Reprahim.
Doctorado por el Instituto de Arqueología en la Universidad de Londres en 1995, su tesis doctoral trató sobre “Arqueología del Paisaje y Sistemas antiguos agrícolas de campaña en Palestina”. Durante años trabajo en los archivos de la Fundación para la Exploración de Palestina de Londres y más tarde pasó a trabajar por cuenta de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Colabora en el Boletín de la Sociedad Arqueológica angloisraelí y en la revisión de la Enciclopedia Arqueológica de Avraham Negev de Tierra Santa.
Durante el invierno de 1999 el arqueólogo Shimon Gibson oyó rumores de la existencia de una cueva en las montañas al Noroeste de Jerusalén. Gibson se adentró por una pequeña obertura, adentrándose en una cueva dentro de la cual había unos extraños grabados. La cueva de 25 metros de longitud x 4 metros de ancho y 5 de alto, se halla en Kibbutz Tzuba a 2 kilómetros del monasterio de San Juan sito en AIN EL-HABIS y a tan sólo 4 kilómetros de AIN KARIM, lugar de nacimiento, según una tradición cristiana del siglo IV, de Yohanan HaMatbil o también conocido como Juan el Bautista.
Bajo la iglesia de AIN KARIM se hallaron los restos de un altar y un mikve ( baño ritual de purificación judío). Todo ello demuestra que bajo AIN KARIM hay los restos de un antiguo pueblo judío que data del siglo I.

Enseguida Gibson informó del hallazgo a Reuven Kalifon miembro del Kibbutz Tzuba y a partir de principios del año 2000, se iniciaron las excavaciones arqueológicas en la cueva. Unas excavaciones que todavía hoy continúan y cuyos resultados serán publicados en el año 2007 en Israel Exploration Journal. Un informe que contará con la participación de más de 20 expertos.
En las primeras excavaciones el equipo de Gibson halló restos de cerámica pertenecientes a la época de las cruzadas, por lo que concluyó que la cueva había sido abandonada en el siglo XI o XII.
Al llegar a capas más profundas, encontraron cerámica bizantina de los siglos IV y V. De este periodo (350-600 d.C.) son los grabados hallados por Gibson en la pared de yeso de la cueva. Uno de los grabados muestra una figura de un hombre ataviado con pieles, con los brazos alzados y sosteniendo en uno de ellos lo que parece un utensilio usado por los pastores. Para Gibson parece representar a Juan el Bautista.

En la pared también hay otros grabados, lo que parece ser una cabeza decapitada, los restos de un brazo, tres cruces y otros símbolos. Estos grabados no tenían un fin meramente decorativo, sino conmemorativo.
En las excavaciones participaron el estudiante excavador Lee Hutchison y el profesor James Tabor, catedrático de estudios religiosos de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte (EEUU). Al profundizar en la excavación, las piezas de cerámica cambiaron. Estaban hallando cerámica romana del siglo I. Además de la cerámica en este estrato, hallaron restos de carbón, lo cual indicaba el uso de un hornillo para uso ritual.
No se encontró resto de alimento alguno, ni huesos, ni evidencia de actividad doméstica. Los fragmentos de carbón quemado fueron sometidos a la prueba de datación por C14 en el Instituto Científico de Weizmann en Israel.
La Doctora Elisabetta Boaretto realizó el examen de radiocarbono, viéndose que había un 95,4% de probabilidades de que la muestra datase entre el 200 a.C. y el 30 d.C. La cueva había sido utilizada durante la época de Juan el Bautista.
Fuera de la cueva excavaron los restos de dos pilas de recogida de agua de lluvia. El agua pasaba por los canales hasta llegar a una primera pila. Los sedimentos quedaban al fondo y pasaba el agua más limpia a la segunda, hasta llegar finalmente a la cueva, lugar donde quedaba depositaba el agua más pura. Encima de las pilas habían edificado una pared romana, lo que indicaba que durante el periodo romano ya no se usaban estas pilas. De esta forma Gibson concluyó que había dos posibilidades:
la cueva se habría usado como aljibe de agua para los campesinos
La cueva se había usado como Mikve de purificación.
En la campaña de 2001 el equipo de Gibson excavó en la parte exterior delantera de la cueva y hallaron una escalinata de yeso. Los escalones conducían a una puerta y dentro de la cueva hallaron, según el arqueólogo Egon Lass, lo que en términos de arqueología se denomina “Instalación”. Que es aquello cuya utilidad se desconoce. En este caso se trataba de círculos de piedra.
En uno de ellos había una vasija rota. Luego hallaron un camino empedrado que llegaba hasta el fondo de la cueva donde estaba el agua. Se hallaron por toda la cueva más de 250.000 fragmentos de vasijas que habían sido rotas por algún motivo deliberadamente. Eran pequeñas vasijas para el agua, donde no cabía más de un litro. Estas jarras habían sido usadas para un ritual de purificación y una vez usadas ya no podían contener otros líquidos impuros, por lo que eran rotas.
En verano de 2002 el área de excavaciones se extendió hasta el centro de la cueva y parte de atrás. Si bien el suelo y el techo de la cueva es natural, las paredes fueron ensanchadas de manera artificial a golpe de cincel. Tras cincelarlas, las paredes de ambos lados habían sido cubiertas por capas de yeso, traída como cal viva mezclada con agua y puesta sobre las paredes, de manera que impermeabilizara la cueva.
Entonces, ¿Cómo saber la datación de esta cueva?. El científico emérito del Instituto Geológico de Israel, el doctor Aryeh Shimon, localizó piedra variable en varias zona del yeso. La piedra variable es una especie de estalactita por lo que el método de datación mediante seriación del uranio-Torio era viable. Así que Aryeh Shimon envió varias muestras de yeso con piedra variable a la Doctora Mira Mathews del Instituto Geológico de Israel. El resultado de la datación mediante el método de Uranio-Torio dió un fechado entre los siglos VII y VIII a.C., es decir, la base del yeso data de la edad del Hierro, fecha en la que se construyó la cueva de Kibbutz Tzuba.
En definitiva la cueva se remonta a los tiempos del profeta Isaías y del rey Ezequias. La excavación concluyó que el sistema de agua de la cueva cayó en desuso durante los siglos VII y VI a.C., aunque la cueva estanque inferior siguió siendo utilizada por su agua.

En el interior de la cueva los arqueólogos también hallaron una piedra oval con una perforación con forma de pié, donde podría ponerse el pié y ungirse con aceite.
Para Shimon Gibson todos estos hallazgos asociados a rituales de purificación, hacen incoherente que la cueva de Tzuba sea únicamente un depósito de agua pues su forma es peculiar. Tiene una escalera al igual que los Mikve de Jerusalén. Es cierto que existen depósitos acuíferos similares en Bet Shemes y Gibeon, pero estos están en ciudades, nunca se habían encontrado aislados en el campo.
Como antes hemos dicho, después de caer en desuso el sistema de almacenamiento de agua (s.VII-VI a.C.), la cueva estanque inferior siguió siendo usada por su agua, al menos de forma parcial durante el periodo persa y helenístico, hasta ser abandonada a principios del siglo II a.C. Cincuenta años después [1] (150 a.C., según datación de cerámica), la gruta vuelve a ser empleada, esta vez para prácticas rituales de purificación judía. Estas prácticas tuvieron lugar hasta el siglo II d.C.
Posteriormente durante los siglo IV y V los monjes bizantinos conmemoran en la cueva a Juan el Bautista, realizando los grafitis que aparecen en la cueva. Con la llegada de los cruzados, la cueva es definitivamente abandonada y preservada hasta nuestros días.
Sin embargo no todos los eruditos están de acuerdo en que la cueva tenga algo que ver con Juan el Bautista, y mucho menos que el propio Juan el Bautista hubiera oficiado bautismos dentro de la gruta. Así es el caso del Doctor y Arqueólogo Ronnie Reich de la Universidad de Haifa. Reich quien sostiene que la cueva de Tzuba no es un Mikve, sino un depósito de agua y que Juan el Bautista hubiese realizado bautismos en esa cueva es “algo atractivo, pero imposible; porque no tenemos bastante información sobre la actividad de Juan el Bautista, pero lo que si tenemos es que él bautizó a gente en el rio Jordán, por eso no podemos establecer una conexión entre Juan el Bautista y la cueva”.
Por otra parte la Doctora Joan Taylor autora de la obra “los bautismos de San Juan Bautista” señala que "No hay ninguna prueba de que Juan el Bautista realizase bautismos en la cueva de Tzuba". Yo dudaría mucho antes de situar a Juan el Bautista en esa zona realizando bautismos porque en los evangelios se narra que Juan apareció en Israel por primera vez en el río Jordán. No dicen nada sobre una especie de misión bautismal temprana en las montañas de judea.
No obstante, como dice el profesor James Tabor, Si uno quiere tomar tal posición y realizar un debate de modo responsable, se obliga a ofrecer una hipótesis alternativa. Si Juan el Bautista usó o no la cueva para sus ceremonias de purificación, nunca lo sabremos (no hay inscripción alguna). Lo que si podemos decir son tres cosas al respecto:
1.-En el periodo bizantino cristianos vinieron a esta cueva para recordar y venerar a Juan el Bautista, dejando tras de si, el arte cristiano más antiguo, asociado a la figura de Juan, que se halla en Tierra Santa.
2.-En el siglo I mucha gente venía a la cueva y realizaba ceremonias asociadas con la purificación del agua.
3.-La cueva en si misma y el complejo exterior es mucho más antiguo, datándose en la edad de Hierro y cuyo objeto es todavía indeterminado.

En Marzo de 2006 el equipo de arqueólogos destapó un pasillo exterior que conduce a lo que parece ser otra cueva. El pasillo contenía restos depositados que datan cerca de la edad de Hierro y llega hasta la ladera escarpada. Esta otra cueva sería una nueva cámara, lo que muestra que estamos ante un gran complejo, cuya importancia fue mayor en tiempos de Isaías, que en tiempos de Juan el Bautista.
En la campaña de excavaciones de este año los arqueólogos desenterraron 7 pilares de piedra en medio del pasillo. No se sabe la función de estos pilares. Cabe la posibilidad de que este lugar tuviera su importancia en tiempos de Isaías y fuese escogido por ello en tiempos de Juan el Bautista. Por consiguiente estamos ante hallazgo sumamente significativo que lleva ya 6 años de excavaciones, con un informe de resultados próximo a publicar y que todavía deparará nuevos descubrimientos. Todo un reto para los arqueólogos y estudiosos de la cueva de Tzuba.
Bibliografía:

The Cave of John the Baptist- Simón Gibson. The first Archaeological evidence of the historical reality of the Gospel Story (oct 2005)
The Cave of John the Baptist. The Stunning Archaeological Discovery that has Redefined Christian History 2004
Documental: En Busca de San Juan Bautista I(Canal Historia)
Documental: En Busca de San Juan Bautista II(Canal Historia)
Dirección internet:
Anglo-Israel Archaeological Society
Notas :
[1] En alguna publicación he leído que la cueva de Tzuba estuvo abandonada por un periodo de 100 años desde el siglo II a.C. Sin embargo si se halló cerámica del 150 a.C. ,en mi opinión, difícilmente la gruta estuvo abandonada más de 50 años.

