La Religión del Antiguo Israel en tiempos premonárquicos (Parte I)

Cuando hablamos del período pre-monárquico nos referimos a una atapa muy amplia en la historia de Israel. No obstante, mucho más extenso y vago es el rastreo de su religión. Es conveniente saber que muchos autores denominan a esta fase etapa primitiva [1], y en la mayoría de las referencias abarca del c. 1250-1000 a. C. es decir desde el Exodo hasta la instauración de la monarquía (Saúl-David).
Sin embargo, el presente trabajo pretende ir más atrás, al momento cuando los antepasados de Israel recorrían las rutas comerciales de la Media Luna fértil durante el II milenio a. C., al tiempo de los patriarcas. Es un estadío muy importante en la formación cultural de este pueblo ya que pone las bases fundamentales para una mejor comprensión de su religión en tiempos posteriores. Por otra parte, existen abundantes pruebas para dicho momento, tanto en las fuentes orales-escritas (J.E.S.), así como registros arqueológicos del Mediterráneo oriental, lo que nos permitirá documentar mejor nuestro trabajo.
Si tuviéramos que hacer una síntesis del concepto fundamental de la religión del período pre-monárquico (Siglos XVIII-X a. C.), podríamos decir que la misma tiene un punto de viraje que marca un antes y un después: la aparición de Moisés como reformador y la promesa de liberación del cautiverio en Egipto. En cuyo caso podremos hacer la siguiente subdivisión:
Religión patriarcal (Génesis)
Momento de la aparición del reformador Moisés (Exodo-Numeros)
Religión postmosaica de la Liga Tribal (Josué-Jueces)
Según Albertz[2] la religión israelita tiene su fundación con la comisión de Moisés por Yahvé de liberar al pueblo del cautiverio en Egipto y llevarlo al desierto donde se darán las leyes sinaíticas[3]; sin embargo si nos proyectamos más atrás en el tiempo, podremos definir rasgos importantes del fenómeno cultual entre los siglos XVIII-XIII a. C..
Algunos autores cuando cuentan los inicios de la religión de Israel desde la etapa mosaica se olvidan del pasado relatado en Génesis 12-50 [4]. En su defecto, se puede notar que establecen la siguiente sinopsis: 1) Religión mosaica, 2) sincretismo cananeo, 3) el profetismo.
No obstante para esbozar una visión concreta de la problemática religiosa de Israel hay que tener en cuenta que tanto el período patriarcal como la peregrinación por el desierto y el posterior sincretismo israelita-cananeo tienen una lectura post-exílica, a partir de la cual se construye toda su concepción teológica[5].
Pero más allá de estos preliminares podemos bien decir que Israel siempre presentó una forma de culto excepcional dentro del grupo de rituales del Antiguo Oriente Próximo. No baso su religión en su nacionalidad (Dios-rey), ni en la agricultura (Ba’al-Moot), sino en un proceso de liberación [6]. En otras palabras en una historia sagrada de fundación.
En el siguiente apartado nos dedicaremos únicamente a algunos aspectos de la concepción religiosa del período de los patriarcas ( Gn 12-50)[7]. De la religión en tiempos mosaicos y durante la época de la liga tribal nos ocuparemos ampliamente en trabajos futuros.
Ahora bien, en el terreno que nos ocupa, podemos inferir que el mismo se pueda dividir en tres niveles de investigación dentro de las ciencias de la religión: a) Teología de la descendencia, b) religión nomádica y c) uso de amuletos (Terafim).
A-B) TEOLOGÍA DE LA DESCENDENCIA Y RELIGIÓN NOMÁDICA

En Exodo 3: 14 cuando Yahvé comisiona a Moisés para su misión de liberar a Israel se presenta como el “Dios de los antepasados”: Abraham, Isaac y Jacob. De esta manera la religión israelita se proyecta a una etapa anterior. Ahora Yahvé era el Dios de los patriarcas [8] y por lo tanto una divinidad familiar. En la redacción sacerdotal (Ex 6) Moisés fue el primero que se le reveló el nombre de Dios, lo que tal vez da a entender que los patriarcas lo conocían entre otros epítetos como El-Sadday[9], entre otros, quien más tarde se identifico como Yahvé. Por esto podemos decir que la religión patriarcal fue la precursora del yavismo en Israel[10] y la procreación (tener un hijo) fue un tema central para acceder a su relación con Dios.
Con relación al origen de la religión patriarcal esta se pierde en la oscuridad del pasado[11]. Sin embargo existen diversas hipótesis. Alt fue el primero en hablar de orígenes nomádicos[12] como trataremos más abajo.
En Génesis 12-50 los antepasados de Israel se presentan como un conjunto de unidades familiares (Hb. bet ‘ab lit. “casa del padre”) de tipo patrilineal que viven como nómadas ( en tiendas) y se dedican a la cría de ganado menor[13]. Esto está estrechamente relacionado con el culto familiar y el Dios principal, según las fuentes, era ‘El aunque nada tenía que ver con el Dios del panteón ugarítico I(lu). Originalmente debió ser el Dios del ganado y de la descendencia. El culto a ‘El debía de ser de tipo monólatra –lo que excluye a otros Dioses en el panteón- y toda su adoración estaba centrada en la “promesa” de un hijo[14]. Los hijos eran una fuerza de producción y prolongaban la durabilidad de la tribu.
La fecundidad humana –lo femenino- también está relacionado con la vida agrícola, por lo que el Dios ‘El probablemente debió tener una hipóstasis femenina o tener alguna consorte (Yahvé y su Atiratu). En este caso la experiencia ganadera es masculina ( ‘El-I(lu) el toro) y la espera de un hijo es una experiencia femenina ( Hb. Ka’et hayyá lit, “según el tiempo de vida”. En el cognado babilonio ana balat).
Maag define la religión patriarcal como estrictamente nomádica [15] pero esto tiene sus detractores [16], de allí la idea de que la pascua como rito pueda ser de origen agrícola ganadero[17]. Como también el rito de sangre en defensa contra el exterminador (pintar las jambas de las puertas). Es decir, que estas eran ceremonias apotropaicas de carácter estrictamente mágico, en tanto sirvieran para protegerse de la influencia de espíritus de carácter malignos –numinas- [18], lo que nos hace recordar la creencia árabe en los Djinns (demonios de las ruinas desoladas).
Para esta configuración Dios es visto como un protector muy cerca del hombre (Gn 28: 16 ss.). También el Dios ‘El sería invocado para protegerse contra los enemigos (Gn 30). A su paso erigían alteres de estelas de piedra al estilo de los betilos árabes[19].
El rito residía en las siguientes acciones:
A) En el interior de las casas o tiendas transportables donde ponían el Dios (roca) en simulacro y asperjaban sangre de una víctima sacrificial y
B) en los santuarios exteriores como centro de peregrinación, donde realizaban ritos de circunambulación –girar alrededor del santuario contrarío a las agujas del reloj- y también sacrificios de animales, como hay evidencia se celebraban en los terreiros al aire libre en Petra.
C) USO DE AMULETOS (TERAFIM)
Las estatuillas conocidas como terafim (heb. Trp. Gn 31: 19) eran objetos de bulto de divinidades que solían llevar consigo las familias (heb. ‘elohay/eloheka lit. “mis Dioses”; “tus Dioses”) recuerdan a los dignir o ilani que aparecen en los documentos jurídicos de Nuzi [20]. En los sellos babilónicos de la glíptica del siglo XIV aparecen junto a los humanos (estatuillas pequeñas (Dioses) –a veces en forma de disco alado, otras de animales- que nos hacen recordar a estos terafim de los que nos habla la Biblia.
Los terafim eran ídolos familiares que formaban parte de la herencia paterna. Estos objetos tenían la función de asegurar la continuidad de la familia. En Nuzi los desheredados tenían prohibido acceder a los Dioses, pero nada sabemos del significado religioso de los terafim.
Más adelante aparecen en 1 Samuel 19: 13-16 donde se hace referencia a un ídolo familiar de tamaño humano. Esta estatua –tamaño natural- reemplazo a David mientras huía de la ira de Saúl. Se han propuesto otras hipótesis como que la estatua en cama del futuro rey israelita era un ritual mágico en donde se pretendía pasar por telergia la enfermedad a la imagen [21].
En Jueces 17: 5; 18:14, 17-20 los amuletos pertenecen al culto doméstico, que también podrían ser máscaras [22] y se mencionan junto con el Efod. Tal vez estén hablando de imágenes secundarias que acompañaban al modelo principal en el culto[23]. En Oseas 3: 4 se mencionan amuletos en el culto oficial [24].
En Ezequiel 21: 26 el rey de Babilonia consulta con los ídolos en el cruce de los caminos y practica la extispicina[25]. Volviendo a 1 Samuel 19: 13-16 el uso de terafim junto con conchas y pelos de cabra tenían una función mágica curativa. Podríamos decir que las imágenes de Dioses tenían un puesto en la liturgia oficial ya que la tradición deuteronomica las critica (1 Sam 15: 23; 2 Rey 23: 24). En Génesis 31 los amuletos de Laban no son identificados con Dioses protectores sino como “documentos” jurídicos y además el culto doméstico de Mica (Jue 17-18) permite pensar en divinidades secundarias sin ninguna carga numinosa.
Los documentos de Nuzi presentan otras aristas. Los terafim tienen un paralelismo con los ilani, Dioses domésticos que también se les llama etemmu (espíritus de difuntos). Los ilani, según parece, representaban a los antepasados familiares elevados a una condición de Dioses. En 2 Reyes 23: 24 se mencionan los terafim junto con los ‘obot y yiddeé (espíritus de difuntos, lit. “los que invocan espíritus de difuntos” que no es lo mismo). Aunque el uso común pudo ser algún culto a los muertos (como los egipcios a los nchr(u)) no hay evidencia que los hebreos primitivos tuvieran alguna devoción a los difuntos ya que creían en el sehol como sepultura común o lugar larvario[26], no obstante, tenían diferencias sociales en el tipo de tumbas que levantaban a sus obituarios así como el tipo de ofrendas que le prodigaban[27]. Veneración que si se presenta entre los cananeos y babilonios[28].
La etimología del nombre terafim puede arrojar alguna luz sobre esto. Se cree que “terafim” deriva de rp’ (=curar) si este fuera el caso tendrían un uso medicinal (curandero). Por otra parte la puntuación masorética sugiere una derivación del arameo o hebreo medio trp t-e-r-a-p-i (= actuar vergonzosamente). Otra opción es que el término teraf(p)im derive del hurrita “tarpis” (= espíritu o genio de la tierra)[29].
A manera de conclusión pudimos ver tres de los muchos aspectos de la religión patriarcal, pero siempre tenemos que reconocer que nos movemos en un campo altamente hipotético y con un material fragmentario. Los textos bíblicos son construcciones posteriores post-exílicas que tratan de dan una visión de conjunto y hablan de un monoteísmo más o menos definido para el Bronce medio. Monoteísmo precario que retomarán las tradiciones mosaicas y que derivan en la confección de una divinidad única y tribal hasta que el movimiento profético lograra la gran creación del espíritu hebreo: el monoteísmo ético; pero esto lo trataremos en trabajos posteriores.
NOTAS
[1] Albertz, R.: “Historia de la religión de Israel en tiempos del Antiguo Testamento” Madrid, 1999. Pág. 55.
[2] Ib. Pág. 56.
[3] J. (Yavista), E. (Eloista). S. (Sacerdotal), parecen coincidir al respecto.
[4] Fohrer: “ Geschiche”, 1969, Pág. 62.
[5] Con relación a la construcción teológica podríamos remontarnos al tiempo de Oseas en el siglo VIII a. C. ( Os 12: 10; 13: 4) y a los teólogos deuteronómicos del siglo VII a. C.. Cf. Blum, E.: “Studien”, 1990, Pág. 351-55.
[6] No estamos de acuerdo con Lang de que la religión de Israel deriva de un politeísmo. Si bien Tarej, el padre de Abraham adoró a otros Dioses (Según el Corán a divinidades astrales). Abraham obtuvo el yavismo por revelación. Esto se hace evidente en que la tradición de la Biblia difiere de la sumeria y la babilonia (ANET 43). Cf. Lang, B.: “ Bewegung” Pág. 53.
[7] Según los sumerios la realeza bajó del cielo antes del diluvio y entre los babilonios la creación del mundo y la erección del templo se lo deben a Marduk (Enuma Elis 117-129)(Ante 502).
[8] De la concepción mitológica del Génesis I-XI me he ocupado en el libro : Fuster; S.: “La religión del Antiguo Israel. Perspectivas históricas y fenomenológicas” Bs As. 2004.
[9] La religión yavista comienza en Génesis 12: 1-3 (Cf Jos 24: 2). Para lo cual creemos que Génesis 4: 26 es un agregado posterior o una clara alusión a la adoración de Yahvé por medio de representaciones físicas. La tradición hebrea habla que el padre de Abraham adoró a “otros Dioses”.
[10] Sobre las connotaciones femeninas en el epíteto de El-Sadday Cf. Fuster S.: “Breves notas sobre el aspecto femenino de Yahvé en el epíteto de El-Sadday www.arqueologos.ogr 2009.
[11] Alt, A.: “Der Gottder Vator”, 1929.
[12] Wellhausen presenta al origen del yavismo como los restos de una religión árabe preislámica (Wellhausen, J.: “Reste Arabischen Heidentums”, 1897)
[13] Alt, A.: “Diebner”, 1975.
[14] Génesis 12. 2 cuando Yahvé da la promesa de que serían una nación se desprende que se dedicarían a la agricultura como pueblo sedentario.
[15] Op. Nota 7.
[16] Maag, V.: “der Hirta Israel”, 1980. Si la Atiratu era un poste, símbolo fálico o una Diosa anicónica Cf Croatto, J,: “Asera…” 2002.
[17] Laaf, P.: “Pascha Feier” Pág. 156-58. Supone una vida agrícola ganadera y utiliza como prueba los documentos de Mari (c. 1800 a. C.). El clan se dedica a la vida agrícola y a la vez cría ganado.
[18] Schreiner, J.: 1972, Pág. 77-78.
[19] Cf. Fuster S.: “Sobre las apariciones demoníacas en las tradiciones bíblicas” www.arqueologos.org, 2009.
[20] Para la adoración por medio de piedras Cf Fuster. S.: “Notas sobre las religiones semíticas y la concepción sincrética de los Dioses con los elementos de la naturaleza” www.arqueologos.org 2008. A veces erigían estelas culticas (messebá Gn 18: 18) o algún árbol sagrado (Gn 21: 33) como símbolo a la fertilidad femenina. En ocasiones cosmizaban santuarios anteriores (Gn 18: 10-22) y otras veces directamente lo fundaban (Gn 12: 6). Cf Michaud, R.:Los Patriarcas”, 1976.
[21] Drafkom; A.: “Ilani”, 1957, Pág. 219-22.
[22] Rovillard & Tropper: “Trpym” 1987. Pág. 340-51. Cf. Sudré, R.: “Tratado de Parapsicología”. Bs. As. 1975.
[23] Schoroer.S.: “Bilder” 1987, Pág. 136-157.
[24] Op Nota 1 Pág. 79.
[25] Ib.
[26] Cf Zacarias 10: 2 donde los amuletos tenían un significado mántrico al igual que el Efod y el oráculo de (Urim y Tumim) y podrían ser consultados en los cruces de los caminos.
[27] Cf. Fuster S.: “El hombre y los ritos funerarios dentro de la escatología hebrea” www.arqueologos.org 2009.
[28] Bloch & Smith “Practices” 1992. La relación entre los teraf(p)im y las estatuillas de los textos de execración (1900-1800 a. CV.) presentados por Schaefer y Sethe hallados en Egipto en 1925 no se pudo establecer. Para conocer la sección asiática de los textos de execración ver Briend ,J.: Israel y Judá en los textos del Próximo Oriente Antiguo” Doc. en Torno a la Biblia N 4 Pág. 13-15.
[29]El culto a los difuntos de los pueblos cananeos se podría reconstruir a partir de lso textos de Ugarit. Los mesopotámicos tenían el ritual De Kispu (evocación de muertos) Cf. Deuteronomio 26. 14 prohibía invocar muertos.
[30] Cuando Saúl visita a la pitonisa de En-Dor el espíritu del difunto sale “debajo” de la tierra ( 1 Sam 28: 13).

