“TOCAR LOS GENITALES”, UN POSIBLE ASPECTO MÁGICO DEL RITO DE LA CIRCUNCISIÓN
1. Situación del texto (vss. 24-26) dentro del contexto. Éxodo 4.
El capítulo 4 de Éxodo, comienza con el episodio en que se le dan poderes a Moisés de hacer prodigios ante faraón (vss. 1-9), la encomienda de que Aarón sea su vocero (vss.10-17) y finalmente la comisión de regresar a Egipto y liberar al pueblo de Israel (vss. 18-23). En los vss. 22 y 23 hay un giro que es digno de destacar y es la ley de la retribución: “ojo por ojo” ( Ex 21: 24), es decir, “vida por vida” (Lev. 24: 18), con relación a la redención a través del primogénito. Si Faraón no deja salir al “primogénito de Yahvé” (Israel) para que le rinda culto en el desierto, el “primogénito del Faraón” morirá. Es posible que se trate de un pequeño prologo del posterior rito pascual pé-saj (lit. pasar por alto; cojear).
Después del oscuro pasaje que procederemos a analizar a continuación (vss. 24-26) con una posible representación mágica, los vss. subsiguientes (27-31) narran el encuentro de Moisés con su hermano Aarón, la visita al campamento Israelita en Egipto y la comunicación del propósito liberador de Yahvé.
No obstante el pasaje de la “circuncisión del hijo de Moisés” como aparece subtitulada en algunas traducciones (BJ, BL) o también es correcto decir “circuncisión de Moisés” (NM), es de origen yavista y parece descolgado del contexto general y da la impresión de ser una agregado de una tradición mucho más antigua que refleja un carácter mágico en la consecución del “pacto de la circuncisión”.
2 Traducción del hebreo de Éxodo 4: 24-26
“(24)Y fue en camino a la posada y se encontró con Yahvé y quiso matarlo. (25) Tomo entonces (Z)éfora un cuchillo de sílex y corto el prepucio de su hijo, y lo hecho a sus pies y dijo. “ciertamente eres mi esposo de sangre”. (26)Entonces él se apartó y dijo: “Esposo de sangre por la circuncisión”.
Veamos otras traducciones análogas:
“Durante el viaje, en un albergue, Yahvé le salió al encuentro e intentó darle muerte. Toma entonces Séfora un pedernal, corto el prepucio de su hijo y toco las partes de Moisés, diciendo: “Eres mi esposo de sangre”. Entonces Yahvé lo soltó; ella había dicho ‘Esposo de sangre’ por circuncisión” (BJ).
“Cuando Moisés iba de camino, el ángel de Yahvé se le presentó en el lugar donde pasaba la noche, con intención de quitarle la vida. Tomó entonces Séfora un cuchillo de piedra y, cortando el prepucio de su hijo, toco él los pies de Moisés. Luego dijo ‘Tú eres para mí un esposo de sangre’. Y el ángel la dejó. Ella había dicho estas palabras: ‘Esposo de sangre’ a causa de la circuncisión” (BL).
“Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al encuentro Jehová y quiso matarlo. Entonces Séfora cogió un afilado pedernal, y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú eres un esposo de sangre. Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión” (VV)
3 Crítica textual
La traducción presenta ciertas dificultades debido a los giros idiomáticos arcaicos por lo que no puede llegarse a conclusiones definitivas. La expresión “Y fue” o “Aconteció” como elemento de presentación de la escena aparece solo en la Versión siríaca (VS) con una representación en Biblia Hebraica Stuttgartensia (BHS). El nombre de Dios Yahvé YHWY tiene referencia en los Manuscritos arameos (Mssam) mientras que en el Targum de LXX (codex Vaticano 1209) aparece el mal’akj YHWH, en otros codex griegos solo aparece la forma kí-rios o Theos. La expresión mal-‘akj no está expresado en el texto masorético (M) ni en la Biblia Hebraica de R. Kittel (BHK, 1951-1955), por tanto es una aclaración y un uso de la libertad del traductor según sea el caso. En Vss. 25, la expresión “Tomando entonces” aparece como “ciertamente” en el codex Alejandrino (A). La expresión “su hijo” está apoyado por la BHS, con representación en todas las traducciones citadas (BJ, BL, VV) mientras que otros codex como el Pentateuco Samaritano A. Von Gar (1914-1918) vierten “de él”. En vss. 26 la expresión “circuncisión” aparece en su forma hebraica mul al igual que en LXX pe-roto-mé. La palabra “pié” re-guel está inserta en el texto maestro de BHS, que la BJ traduce como “partes”. El giro “novio de sangre” en LXX vierte “La sangre de la circuncisión de mi hijito ha parado[se ha restañado]”.
4 Comentario exegético
La circuncisión (heb. mul; gr. pe-roto-mé, lit. “cortar alrededor”, Jn 7: 22) es un ritual y era para el contexto paleotestamentario una señal de Pacto ( gr. sym-bo-lon lit. “dos cosas”, “dos elementos cortados”). Consistía en la acción y efecto de cortar ( Tobías 5: 2 habla de “trozar” una vasija como señal de pacto) (ac. nan-tar, establecer el destino)[1] circularmente una porción del prepucio del pene dejando al glande a la vista. Bíblicamente era una señal que Yahvé le impuso a Abraham (Gn 17: 1, 9-14, 23-27), pero esta tradición proviene de la redacción Sacerdotal (P) que tuvo su forma final después del exilio en c. 586 a. C[2]. El bloque analizado es de tradición yavista, por lo tanto mucho más antiguo, ya que presenta al Dios hebreo como “una persona” de manifestación cuasi-física, antropomórfica, tal vez una “presencia” mediante un ángel (Cf Gn 18).
Es interesante notar que los egipcios practicaban la circuncisión, ya que se puede notar en motivos murales [3] y se ha observado en algunas momias, pero no sabemos cuándo y hasta qué grado se llevo a cavo este acto. Los defensores de la identidad judía prefieren afirmar que esta práctica entró en Egipto por José. Otros se adhieren la versión de Herodoto [4]. Los egipcios no fueron los únicos que la practicaron, hay evidencia que también lo hicieron los ammonitas, moabitas y edomitas (Jer 9: 25, 26) y más tarde los samaritanos [5]. No hay evidencia que lo hicieran los asirios ni los acadios, tampoco los griegos ni los filisteos (lit. “no circuncisos”, LXX, gr akro-by-stí-a).
Para un Israelita el no estar circuncidado era penado con la muerte: “El varón incircunciso que no quiera circuncidarse la carne de su prepucio, esa misma alma tiene que ser cortada de su pueblo. Ha quebrantado el pacto”( Gn 17: 14). En el relato que nos ocupa no era Moisés quien necesitaba circuncidarse sino su hijo, era esa vida la que estaba amenazada por el ángel. El ángel de Yahvé era quien tenía el poder de dar muerte al niño por no estar en armonía con el pacto.
Zípora para salvar la vida del infante se apresuro a cortar el prepucio y lo “arrojó” a los pies posiblemente de Moisés, seguramente como prueba. Otras versiones como la cotejada BJ prefiere verter la palabra hebrea re-guel (pié) por “partes”, lit. “genitales”. En el Antiguo Testamento aparece la expresión 245 veces y se usa como “pierna”, “muslo”, “genitales” (CF 2 Rey 18: 27), “vellos púbicos” (Is 7: 20) y también en sentido figurado de “inclinaciones o conducta”. Puede significar también ofrenda u homenaje [6].
El rito de la circuncisión es un pacto o contrato, por lo tanto implica la acción de “cortar” o establecer para que dos o más partes la cumplan. Por tanto su sello puede ser algún rito que encierre una intencionalidad mágica, ya que en los pactos se invocaba a las divinidades locales para que arrojen bendiciones y maldiciones[7]. Una postura utilizada en el contexto paleotestamentario era la de “colocar la mano en el muslo(parte baja)”. Un juramento se realizaba 1) alzando la mano derecha”[8] (Is 62: 8; Da 12: 7). O 2) “poner la mano sobre la “pierna” o “genitales”(Gn 47: 29-31)[9]. En el caso que nos ocupa la acción de “tocar” las “partes” generativas de vida, probablemente simbolice que se pedía el perdón de la vida. Otra posibilidad es que la acción representara que la “vida” potencial de Moisés en el “acto de tocar los genitales” era traspasada a la vida del niño [ lit: “circuncisiones” LXX] y por lo tanto era una protección mimética apotropaica por telestesia.
La insólita expresión de Zípora: “Eres mi novio (esposo) de sangre” evidentemente fue porque el “matrimonio” era un pacto. El autor del pacto era Yahvé, por tanto ahora Zípora y Moisés [10] eran “novios” a través del rito que acababa de efectuar. Este Pacto se llevaba a cabo “por derramamiento de sangre” y la sangre es la vida al igual que el líquido seminal (del que procede la descendencia, tema teológico central en el Antiguo Testamento). De este modo se salvó la vida de su hijo.
Notas
[1] Cuando Marduk creó el cielo y la tierra “corto” lit. trozo a Tiamat y estableció el destino (Enuma Elish, Tableta IV, línea 135). La misma expresión podemos encontrar en Génesis 1: 6 cuando Dios “divide” (lit. separación) aguas de arriba con aguas de abajo. También encontramos ejemplos en Génesis 15 cuando Abraham troza animales en dos. La misma intención deben tener los esqueletos cortados hallados en los depósitos de fundación cananea de Jericó (Kenyon, K. Tumba P19 data del Bronce Medio II (2000-1500 a. C.))
[2] Briend, J.: “El Pentateuco”, Navarra, 1997.
[3] Víctor Loret en 1899 excavó la tumba de Ankhamahor (2300-2200 a. C.), pirámide de Saqqara. Contiene seis cámaras con representaciones de prácticas médicas.
[4] Thomson, W.: The Land and the Book, N. Y. 1910.
[5] Que adoptaron las prácticas estipuladas en el Pentateuco.
[6] Vine, W. “Diccionario expositivo del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo”, Bogotá, 1999.
[7] Se pueden ver interesantes ejemplos de pactos en Puech, E.: “Tratados y juramentos en el Antiguo Oriente Próximo”, Navarra, 1994.
[8] Fuster, S.: “La fe en los textos bíblicos. Un acercamiento desde el judeocristianismo y desde la teología occidental”, Madrid, 2009.
[9] según el rabino Rashbam, esto se hacía cuando un superior ponía bajo juramento a un inferior y según Abraham Ezra era indicio que se estaba bajo la autoridad del amo. Cf. Cohen, A.: The Soncio Chumash” Londres, 1956.
[10] El texto no deja claro si el “esposo de sangre” era Moisés o Yahvé. Si el “novio” era Yahvé era una expresión que indicaba sometimiento de presunta esposa a Dios (Jr 31: 32). De todos modos nos inclinamos por la primera opción ya que ahora Zípora y Moisés eran “novios” por dos vías de pacto, la convencional (contrato matrimonial) y la sanguínea (mágica).

