Entrevista a Apolo
Escribas: Dioses de la Luz del Sol
Mortal: Hola, señor Apolo.
Apolo: Hola, simple mortal.
Mortal: Señor Apolo, ¿estaría de acuerdo en que le hiciera unas preguntas?
Apolo: ¿Usted se piensa que puede venir aquí a mi casa a interrogarme?, ¿Pero que se cree usted que es esto?
Mortal: Lo siento, no quería ofenderte.
Apolo: Uy, uy, uy... Ahora encima me vienes de victima. Eh!
Mortal: No señor Apolo. Si quiere cojo y me voy por donde he venido y no le molesto más.
Apolo: Bueno, como puedes imaginarte soy una persona muy importante y muy ocupada. Pero ya que has venido, dejare que me hagas las preguntas que necesitas. Eso si, no quiere decir que te las conteste bien.
Mortal: Muchas gracias señor. ¿Le va bien empezar ahora?
Apolo: Venga empecemos de una vez, que cuando antes acabemos mejor.
Mortal: De acuerdo. Usted, mi dios, ¿Dónde nació?
Apolo: Pues yo nací, en una isla llamada Ortigia.
Mortal: Y dígame usted, ¿Quién era su padre?
Apolo: Pero usted es corto, Mi padre es el gran Zeus, todo el mundo lo conoce.
Mortal: Perdóneme. No se ponga así. Y dígame señor, ¿cual es su templo?
Apolo: Pues mi templo es el gran Delfos.
Mortal: Y Apolo, dígame, ¿Cuál es su arma favorita?
Apolo: Pues el arco. ¿Quieres probarlo?
Mortal: No, no hace falta. Y dígame. ¿Por qué se te llevaron los cisnes?, ¿Cuanto tiempo estuviste allí?
Apolo: Pues me llevaron a su país, donde tienen un sitio sagrado en memoria mía y estuve un año. Hasta los cisnes me quieren.
Mortal: ¿Por qué mataste a Pilón?
Apolo: Lo mate porque solo robaba y hacia el mal.
Mortal: ¿Ami no me matarías verdad?
Apolo: No valdría la pena matarte, porque solo eres un simple mortal.
Mortal: Bueno dejémoslo. Y dime Apolo, ¿Por qué querías una flecha y un arco?
Apolo: Pues lo quería para defender a mi pobre madre de las serpientes de Hera.
Mortal: ¿Porque Zeus, tu padre, mato a tu hijo?
Apolo: Uy, me estas empezando a hartar. Una pregunta más como esa y te juro que no sales vivo de aquí. Pero ya que me lo has preguntado, te la contesto, pero estas avisado. Mi padre mato a mi querido hijo, porque resucito a Hipolito.
Mortal: Cuando mataste a Pitón, fuiste condenado Tártaro. ¿Por qué no fuiste?
Apolo: Mira simple mortal. Mi madre me ayudó mucho y por eso no fui al Tártaro, pero me condenaron a trabajos forzados.
Mortal: Mi señor. ¿Dónde los hizo?
Apolo: Los hice con Admeto un payes, qué se portó estupendamente conmigo y fue recompensado por ello.
Mortal: Ahora mi señor, si no le importa. ¿Podemos hablar de la guerra de Troya?
Apolo: Venga, te doy mi permiso. Pero rapidito, que tengo prisa.
Mortal: Muchas gracias mi señor.
Apolo: ¡Empieza de una vez!
Mortal: Vale. ¿Por qué lanzaste flechas infectadas de la peste en el campamento griego, en la guerra de Troya?
Apolo: Porque los malditos humanos insultasteis a los dioses.
Mortal: ¿Ayudaste a Paris a matar a Aquiles?
Apolo: Claro, que iba a matar el solo a Aquiles, más quisiera. Yo controle la flecha hacia su punto débil, es decir su tendón.
Mortal: ¿Y por que lo mataste?
Apolo: Porque Aquiles iba de listillo y de fuerte y encima mato a Toryon, y ese fue su castigo.
Mortal: Gracias por contestarme todas mis preguntas señor Apolo, pero por favor contésteme una mas.
Apolo: Muy bien, te doy mi permiso. ¡Pero que sea la ultima!
Mortal: Vale, muchas gracias. ¿Usted trabaja?
Apolo: Inculto, mira que no saber ni eso. ¡Te voy a matar
Mortal: No por favor, no me mates.
Apolo: Toma flecha en la cabeza. Estos humanos son estúpidos. Mira que no saber de que trabajo. Trabajo todos los días llevando el sol y no tengo ni un puñetero día de descanso.
Bibliografía:

