Ciencia o Religión

Imprimir

Soy creyente, da igual la confesión. Y también científico. Algo extraño hoy en día. Y más aún cuando el debate entre Ciencia o Religión no da lugar a una posición intermedia. Aunque, a decir verdad, creo que ese debate es absurdo porque quien defiende alguna de estas posturas lo suele hacer bajo una creencia única. Bien bajo el cobijo de una fe ciega o bien aplicando el rigor científico. Cada uno defiende a capa y espada su dios. Uno al Creador y el otro a su dios-Ciencia. Siempre de una forma totalmente absolutista. Con lo que al final volvemos a estar al principio del camino, no hemos aprendido nada y nadie consigue convencer al otro.

No obstante yo no veo que sean cuestiones tan antagonistas. ¿Porqué no podemos hablar de Ciencia “Y” Religión? ¿Por qué tienen que ser excluyentes? De hecho ni la Ciencia niega a Dios ni la Religión perjura (valga la redundancia) de la Ciencia y, sino, aquel que sea capaz de encontrar en la Ciencia alguna ley que descarte a un dios creador que “tire la primera piedra”. Y aquel que encuentre en los escritos religiosos una negación a la Ciencia que “proponga una hipótesis”.

Y es que, aunque nos parezca mentira, Religión y Ciencia van juntas de la mano. Al principio de los tiempos, cuando el hombre ya disponía de razón pero no de las nociones necesarias para comprender lo que le rodeaba, la Religión era la primera respuesta a sus preguntas. A medida que la Ciencia avanzó y fue posible responder a más preguntas, otras tantas aparecieron. La Ciencia no era capaz de responder a éstas últimas pero, el hombre, insatisfecho, dejó que la Religión fuese, de nuevo, quien le amparase en la resolución de esas cuestiones. Estamos ante un comportamiento cíclico que se ha dado, y que sin duda se dará.

No obstante, la realidad nos dice que cada una habla de cosas diferentes. La Ciencia intenta dar una explicación a cómo funciona el mundo y las cosas que nos rodean, mientras que la Religión intenta explicar cual es nuestra relación con Dios. La primera proporciona respuestas a cómo y porqué interactúan las cosas y la segunda es más bien una guía moral, un compendio de valores que tienen como finalidad orientarnos en nuestro día a día. La primera tiene su campo de actuación en el plano físico y la segunda en el espiritual. Aunque en muchos casos cada una intenta entrar en competencias de la otra y en otras tantas ocasiones se han utilizado para manipular, para gobernar...

Por todo ello, pienso que tan erróneo resulta llegar a Dios mediante la Ciencia como intentar explicar cuestiones científicas mediante las escrituras. Las dos tienen distintas finalidades y responden a preguntas diferentes. De ahí que piense que no debamos caer en el fundamentalismo de creer que la Ciencia es la única verdad porque, de hecho, la estamos tomando como nuestra propia “Religión”. Ni al revés, porque estaríamos limitando nuestro conocimiento a unos textos de hace de miles de años escritos por personas que vivieron en un lugar y época diferentes y que, evidentemente, no podían tener una visión de las cosas igual a la que podríamos tener hoy en día. Por mucho que dijesen que comunicaron aquello porque se les fue iluminado.

A lo largo de la historia de la humanidad el hombre siempre se ha creído inmensamente superior, intelectualmente hablando, al mismo hombre un siglo atrás. Y ahora no es diferente. Creemos que sabemos muchas cosas, y tal vez sea verdad, pero nos reiríamos si supiésemos lo que pensará el hombre de aquí a cien años acerca de nuestro nivel de conocimiento. Seamos humildes. Aceptemos que nos falta mucho camino por recorrer y que la Ciencia, esa que tantas veces se ha equivocado y acertado, tiene multitud de leyes que hoy aceptamos como dogma y que posiblemente sean inexactas, incompletas o simplemente erróneas.

Muy probablemente esa misma Ciencia nos llevará en un futuro lejano a un conocimiento completamente racional del Universo, a un final del camino en que obtendremos la verdad absoluta en forma de una compleja fórmula matemática que lo explicará todo. Aún así siempre habrá sitio para ver, en esa verdad absoluta, un intelecto superior capaz de haberla ideado. Hasta que llegemos a ello, prefiero no limitarme a un conocimiento parcial de la vida y dejar sitio a la fe y la creencia en un Dios. Porque ese camino del saber es un camino del que conocemos de dónde partimos e intuimos el destino pero mientras lo andamos necesitamos, a mi parecer, de una buena “guía de carreteras” que nos oriente: la Religión.

“The situation may be expressed by an image: science without religion is lame, religion without science is blind”
“La Religión sin la Ciencia estaría ciega, y la Ciencia sin la Religión estaría coja.” 
Albert Einstein.

Cita extraída de un simpósium en el que participó Albert Einstein y publicado en“Science, Philosophy and Religion, A Symposium. The Conference on Science, Philosophy and Religion in Their Relation to the Democratic Way of Life, Inc., New York, 1941”

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado en la Red Social para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
Actualizado - Lunes, 14 Septiembre 2009
 
Hospedaje de www.arqueologos.org gentileza de ZAT Solutions